Por medio de la poesía expreso mi visión del mundo desde otra perspectiva, la que nos muestra el espíritu y que permanece oculto y nace furtiva cuando algo o alguien nos toca las fibras de un buen o mal recuerdo, entonces aflora nuestro "yo" ese que a veces ocultamos y que llamamos sentimientos. Fluye y emerge a veces eufórico hacia nuestro exterior y sentimos la necesidad de expresarlo y acudimos a un lápiz y papel y allí estampamos nuestras impresiones. Cuando está reposado nuestro espíritu, las ideas vagan en el vacío y se anclan en el papel, acompañados de un suspiro reverente y silencioso, los pensamientos se expanden y luego reposan en un manuscrito hilvanado de palabras que fluyen del alma, esa que no vemos, pero que las emociones le dan su forma y así entonces amamos, sufrimos, reimos y lloramos...

lunes, 13 de agosto de 2012

"Senectud"

Carraspeo de ancianos abandonados,
con la voz oxidada y dura,
como el fierro que yace en la calle estirado,
huesos que se quejan
apostados en una silla dolorosa,
jardín de invierno con las cabelleras nevadas,
aislados, trémulos, nerviosos,
seniles, ricos en recuerdos de antaño,
queriendo resarcir sus vidas,
pero el tren del tiempo ya se aleja,
se pierde entre nubes de polvo campesino
dejando un torbellino de humo en el viento,
que va huyendo como un suspiro
que trata de detener el tiempo,
retomando causas inconclusas.
Ancianos de vista cansada,
de sentimientos sólidos como arcillas,
sentados en bancas soleadas.
Rememoran viejos recuerdos
que aletean en sus mentes,
como aves desorientadas
en revuelo silencioso.
Esencia de duelo cercano
en que la vida se va apagando de a poco
escapa por sus ojos un éxtasis reverente
ante un Dios que se aproxima
de un final tan elocuente.

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