¿Cuándo estarás conmigo
y me preguntarás, cómo le ha ido?
¿Cuando mis labios sellados
no pueda ya abrirlos?
y de consuelos añejos
no pueda llenar mis oidos?
En mi tumba anegada
en el silencio amarillo
te hincarás por un rato
y luego quedaré en el olvido,
con suerte unas flores silvestres
adornarán mi sitio.
tu voz como rumor
me reclamará con tu aliento
y mi vida miserable
que el dolor aniquiló
ya no será tu recuerdo.
¿Es que no supe ser madre,
esposa, tía ni abuela?
tal vez lo fuí y fuí también padre
entonces mi lección hará eco
y no podrás tomar mis manos
me hablarás por el muro de mi loza,
abrazarás mi nombre con tus ojos
tal vez eso te recuerde mis palabras
permaneceré en tus hermanos
continuaré en sus alegrías y sus lágrimas
dándoles paz infinita, velaré sus sueños
volaré a sus sitios incorpórea
y no podrán besar mis manos,
ni sentir el calor de mi pecho
mis labios y mi cuerpo estará ya extinguido
durmiendo el sueño eterno
bajo fría lápida y siempre en invierno.
No me nombres cuando ya sea tarde,
que tus pasos no me despierten,
que tu voz no me lastime,
por favor no me recuerdes
no interrumpas mi sueño,
porque aún en mi corazón inerte
reposará el amor que te tengo
pero quedará cerrado con llave
y le colocarás un sello
para nunca más abrir, porque
aún muerta, moriré de nuevo,
no se enfriarán mis manos en las tuyas
en mi último aposento.
samelyn
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